intento escribir algo que no empiece con
a veces..
o con algo parecido. pero yo siempre hablo de mí, aunque hable de otra gente hablo de mí. y no soy nada rotunda.
a veces me duele tanto la espalda que el dolor pasa a la pierna y es horrible. a veces me duele tanto que no puedo ni andar, ni sentarme, ni tumbarme. hago poses extrañas para intentar que no duela tanto. hace tiempo que dejé de intentar que no doliera en absoluto, porque no. no deja de doler.
a veces pienso que voy a terminar con bastón, paseando por un escenario, montando una obra.. con mi bastón. y no me desagrada la idea. si no fuera porque duele. duele mucho.
no quiero ser un house de las tablas.
a veces tengo una sensación extraña en la boca, como si no hubiese bebido agua en años, como si mis labios estuviesen pegados inevitablemente. la sensación de que todos los olores y sabores se mezclan y no puede resultar otra cosa que amargo. sabor amargo sucio. no como el limón, que es amargo pero tiene ese aire limpio.
siempre me emociono. mínimo una vez al día. soy susceptible a la belleza. a la buena y a la mala. porque también la hay mala. pero sigue siendo belleza.
cada vez soy más susceptible a la ausencia de belleza. en la nada está todo.. dicen. siempre preferí un silencio, una pausa, una ausencia de movimiento. siempre ví algo más profundo, más puro, más sincero. sobretodo sincero. en la ausencia de las cosas.
hablo, principal e inevitablemente, de teatro. pero se extiende a todo, en realidad.
me declaro, ahora y porque sí, amante de los símbolos. cualquier símbolo. y no nos engañemos, todo son símbolos.
es increíble estar en la escuela. increíble. un motivo de emoción de hoy. pienso en cada cosa que me ha traido hasta aquí y me emociono. en toda la gente.. en todas las chorradas/teatrillos que se han tragado padres, tíos, primos, abuelos.. y pongo en ese recuerdo el inicio de todo esto.
quiero que me rompan los esquemas. ya lo han hecho, advierto. el segundo día. rompieron con todas las ideas que tenía, con todas mis opiniones, con todo. me dijeron a viva voz que me fuera a mí casa si quería. y que si me planteaba irme a mi casa, que me fuera sin dudar. pero no dudé. nunca he tenido nada tan claro.
sé que me espera un reto. grande. de cuatro años. sé que voy a llorar muchísimo. y que cuando ya no pueda llorar más, vomitaré.. y me encanta. me parece increíble. quiero que me dejen hueca para poder llenarme de todo. de todo. de todo.
ya me da igual salir a las diez de la noche cada día.