jueves 30 de abril de 2009

siete treinta am

hablamos de drogas. de las pasadas, de las presentes y de las posibles futuras. hablamos de drogas y de rivera del duero. no confío en la mezcla, pero... dejarse llevar. suena demasiado bien.

le gusta el vino. a veces bebe sola. a veces me da un poco de miedo, pero me encanta. que sea tan así. tan... así. un poco como yo. un poco como nadie. me encanta que sea tan especial, tan diferente, tan sobresaliente en una escala de valores del uno al diez. casi siempre me rompe los esquemas, y eso es algo que me puede. que me eriza la piel. que me hace temblar.

martes 28 de abril de 2009

esta entrada no sirve para nada

ese no es el camino. sólo acepto la presión autoimpuesta.

estoy mal. tengo los recuerdos y los dedos distorsionados. sé que el festival me dio un poco de vergüenza, porque sólo había niñatas de doce años gritando "maaaaaario caaaaaasas", niñas más mayores que yo. niñas mayores que todas. que cualquiera.

me he tragado más palomitas que películas. siempre llegábamos tarde. cuando el cine vale un euro la gente se vuelve de lo más cultural (sé que no se dice así).. después a todo el mundo le da un poco igual que cierren el Albéniz.

tuve que huir a Casa para escapar de la fiesta de la primavera. lo siento, puede sonar mal, pero hay ciertas cosas que sin alcohol no se pueden hacer. o que yo no puedo hacer. un macrobotellón al aire libre es aburrido si no bebes.
además, necesitaba huir. aún lo necesito.

sigo teniendo ataques de ansiedad, sigo nerviosa todo el día. no quiero hacer nada. quizás me pasé ayer con las pastillas porque este rollo tan apático no me gusta. no quiero ir a grabar una obra de teatro. no me gustan mis prácticas. siento que estoy sacando el sesenta por ciento del trabajo yo sola y no me gusta. no me gusta tener que estar a las ocho y media en diputación, con Wo como ayudante porque mi jefa... no, ella no. y no me gusta tener que retocar una maldita carátula de dvd para una boda cada día: vamos a probar en color chocolate... ahora en color chocolate con bordecito... ummm... podemos probar en color tabaco... me gustaba más con el doble bordecito que le pusiste ayer... ¿quedará bien el color chocolate con el beige del papel? ah, si... esto me gusta mucho más... es más fino... más de boda. (conviene decir que todo esto es mi jefa, no la novia.. si la novia opinase yo ya tendría las prácticas suspensas y alguna orden de alejamiento).

no estoy para tonterías últimamente. me siento bastante idiota, pero es así. quiero que todos me dejen en paz menos Error. pero Error no siempre está y yo no quiero que esté siempre.
sin embargo, en el día de ayer... día en el que no hablamos, yo ya he pensado que:
- ya no me quiere. antes tampoco, pero ya no quiere seguir queriéndome. porque claro, si un sábado a las cuatro de la mañana no paras de decir: no quiero irme a dormir. quiero estar contigo. no quiero irme a dormir. quiero estar contigo. no quiero... la gente se asusta, tía.
- gripe porcina. vete a saber.. ya hay casos en málaga. seguro que está en el hospital, incomunicada, en cuarentena. podrías llamar y preguntar pero eso no va contigo, y menos ahora.. así te va.
- no es normal echarle tanto de menos ya..


... no se puede escribir un blog en este estado. todo me parece una mierda...

sábado 18 de abril de 2009

golpes en la pared a las 4.33 .. sé que me sentirás

¿cómo no ibas a ser tu, principito? siempre eres tú. siempre nos quedarán los golpes en la pared, por muy lejos que esté tu pared de la mía.
llevo dos días sufriendo ataques de ansiedad, pero esta noche he bailado la revolución sexual en el reinas y, de repente, la vida es un poco como un arco iris. llueve pero "siempre brilla el sol". en el fondo, muy en el fondo, pero si. sabemos que es verdad.
es curioso... tú y yo. siempre juntos, siempre a mano. nos comunicamos a través de un medio que se basa principalmente en las palabras... tú y yo. que nunca las necesitamos.
siempre me acordaré de ti en ciertos momentos, inevitables. siempre veré tu sonrisa de pavo en cualquier cosa que me llene o que me duela tanto que me guste. tú ya sabes a qué me refiero.
te quiero muchísimo, compañero (de todo. no voy a enumerar). un "te quiero" por cada toquecito de pared. un "si me necesitas, estaré siempre" por cada toquecito de pared.
un toquecito de pared para una llamada de auxilio, para un "algo en común", un "casi famosos", o alguna en que a la ricci la aten con cadenas. un toquecito de pared para salvarnos del mundo, para no ahogarnos en la lluvia.
un toquecito de pared, y voy.

... porque te reconocería entre una multitud.

lunes 13 de abril de 2009

tonta

presumo de un silencio que no existe. rara vez consigo estar en silencio absoluto. desde mi habitación no se escuchan coches, ni gente pasar, ni nada. alguna vez se escucha a una chica llorando en el piso de arriba. es un poco.. doliente y revelador.

cuando hablo del silencio, hablo del ruido que yo quiero. no puedo evitar sentirme sola, como si una nube negra llegase desde el techo y se metiese en mi cabeza. un mínimo de ruido ambiente. si no existe, si no lo escucho, me lo invento.

y no sé por qué hablo de esto. quizá para no decir que las prácticas empiezan antes de tiempo, mañana o el miércoles. me tienen que llamar. quizá para no decir que me estoy quedando sin comida, sin desodorante, y que no me apetece nada ir a comprar. quizá para no decir que siempre que pongo una lavadora con calcetines me desaparece por lo menos uno, para no decir que no me gusta perder calcetines, que me parece un desorden, un despropósito. para no admitir, para no pensar, que puede que haya tirado alguna vez la pareja del calcetín que ahora me falta. porque yo soy así y a veces me da por tirar cosas porque necesito espacio.
sé que mis historias de lavadoras son admiradas en este blog, pero no hay una vez que ponga una sin que piense "seguro que no centrifuga y tengo que volver a ponerla". acierto un cuarenta por ciento de las veces. un desorden y un despropósito.

como quedar con nene y que lo primero que nos decimos después de abrazarnos infinito sea "tengo chocolate" - "yo también". como que la camarera que me regala mecheros diga que mi sombrero le parece precioso, me lo quite y me sonría. qué mona. demasiado mayor.
como fumar en mi terraza y tenerme que tumbar en el suelo. escuchar lejos la voz de nene. si estás bien, muévete. contestarle. nene, no lo entiendo. esto es muy fuerte, no sé qué pasa. tengo miedo. no lo entiendo. y nos reímos, aunque realmente no entendía.
como que llegue mi error y lo primero que le diga sea "estoy un poquito colocada". que se ría y me cuide y quiera que me tumbe para hacerme mimitos. pero yo quiero estar contigo, hablar contigo. pero si ya estamos, tonta. se me va pasando y me siento bien, muy bien. y creo (o quiero creer) que ella también. y más sonrío. y me dice que deje de reírme. y se ríe. y tengo que besarla porque esa sonrisa no es soportable. no lo es.
como quedarme hasta las cinco de la mañana abrazada a ella, besándola.. despacito y suave.. y una y otra vez. un peto de bona nit.. amb llengua.

que todos mi errores sepan catalán. un desorden y un despropósito.. y una felicidad totalmente gratuita. ay...

- ¿suspiras?
- si. por ti
- tonta
- guapa
- enana
- bonita
...
...
...
... ay

viernes 10 de abril de 2009

yo juego

- quiero irme de aquí.
- bueno. eso no es un problema. vete. pero que sepas que no lo estás haciendo bien.

mis diálogos se repiten una y otra vez. a veces mantengo conversaciones de verdad que me inspiran conversaciones de mentira, y otras veces las conversaciones de mentira se vuelven de verdad. seis días es demasiado. quiero irme de aquí.
no sé por qué, pero me altera volver a Casa y pasar más días de los necesarios. estoy nerviosa, cabreada, incómoda. necesito un poco de silencio. fuera y dentro.

me estoy enamorando. error. me estoy enamorando de un error. ¿sabes esa sensación de que te vas a caer y te da igual? el rollo ese de tirarse a la piscina sabiendo que está vacía, o casi vacía, y que te va a doler al caer... pues eso. se me para el corazón y la respiración (literalmente) cuando me dice "tonta", cuando me besa detrás de la oreja, cuando me folla. se muere cuando le digo "idiota", cuando le cojo la carita y le hago bajar con su boca por mi pecho, cuando le susurro "perdamos el control" y cuando le leo a Murakami.
nos reimos mucho. y "estamos bien". y ya pondremos límite.. si es que hay que ponerlo (vuelco de estómago y miedo).
hablamos mucho. me parece entender cosas que no dice. quiero entender cosas que no dice. le miro a los ojos para que sepa que estoy ahí, a su lado. a veces sufre un poquito, sólo un poco, como yo. nunca lo dice pero yo lo sé. sabe que lo sé y me dice que salga de su cabeza. pero no quiero. me emociona arrancarle sonrisas y carcajadas. le encanta que ronronee con la boca pegada a su cuello. y me hace sentir bien, porque también sabe cosas que yo no quiero que sepa, pero que sabe y ya está. me parece demasiado perfecto todo. me encanta como es, me sorprende cada día. quiero aprender tanto a su lado... lo máximo. no se me ocurre nadie mejor con quien estar últimamente. pero me controlo.

además, tiene unos ojos... de esos que se van achinando cuando llegan las tres de la mañana. lo sé. estamos perdidos.




Editado para: por cierto... yo hasta el 20 o el 21 tengo vacaciones. además, el 17 empieza el Festival de Cine de Málaga. además. el 25 vienen Manos de Topo. además... Vetusta Morla... increíbles. una pasada. lo mejor.

... ja!

sábado 4 de abril de 2009

por qué las cosas pierden valor


hay cosas que no deberían ser como son. muchas muchas cosas. la gente no es consciente, ni coherente, ni sabe aprender de sus errores. hay cosas que yo veo tan claras... me indignan tanto algunas cosas. ayer lloré un poco por la calle, justo después de recoger las notas. no lo pude evitar. no me consuelan los números, no me importan nada los nueves, los ochos ni los sietes. es injusto, y no es una cuestión de calificaciones.
hay cosas que no deberían ser como son. trabajar en una obra de teatro tanto tiempo, poniendo tanto, tantísimo, esfuerzo, disfrutando hasta de los peores momentos, discutiendo con amigos y aguantando nudos en el estómago. sonreír y llorar al ensayar una escena. desnudar metafóricamente a tu protagonista, para que el carácter del personaje le inunde todo. ver sufrir a los actores días antes del estreno, ver sufrir ante una frase impronunciable e imprescindible. ver sufrir porque los focos no llegan a tiempo. ver sufrir a la gente que te ve sufrir para sacar un proyecto adelante que nunca, jamás, se mereció tanto esfuerzo... pero nosotros somos así. de cada minucia hacemos algo personal. pero nosotros somos así, si no lo hacemos perfecto no nos vale. perfecto o nada. o a la gente se le corta la respiración o nada. el arte es así. o todo o nada. o te revuelve, o te paraliza, o te destroza, o te recompone... o nada.
me queda la satisfacción de que hicimos vibrar. y eso no nos lo quita nadie. me queda la satisfacción de mi orgullo, del de mis compañeros, los de verdad. me queda la satisfacción del trabajo hecho con pasión, con dedicación, con esmero, de haber pulido el proyecto hasta la saciedad, hasta el infinito, hasta su máximo esplendor. me queda la satisfacción de pensar en ello y llenarme, de todo. llenarme.

me queda la indignación del trabajo no valorado. del esfuerzo no valorado. pero sobretodo, me queda la pena por la gente incapaz de ver algunas cosas... me queda la pena por la gente que pasa ignorante ante algunas cosas, a las que algunas cosas les pasan inadvertidas.
a todos ellos... a todas estas personas... a mi profesora de escénica... lo siento mucho por vosotros. no sabéis lo que os habéis perdido, lo que os estáis perdiendo, ni lo que os perderéis.

(mi protagonista no merece un seis. ella lo sabe, yo lo sé, y todos lo sabemos. pero nos da igual... sabemos lo que hemos hecho, sabemos por qué lo hemos hecho, y sobretodo, sabemos para quién lo hemos hecho.)


lo mejor es que fue algo que murió. una obra representada una única vez. me encanta el valor de lo efímero. lo convierte en algo exclusivo, privado, íntimo. en algo que echaré de menos. en algo que siempre quedará.

... en otro proyecto en el que me impliqué demasiado, pero es que no sé hacerlo de otra forma.