viernes 27 de febrero de 2009

decisiones v.I

Hace un rato, viendo C.R.A.Z.Y. (ufff. qué buena), he decidido que no quiero que se muera nadie más de mi entorno, nadie más que conozca... aunque sólo sea un poquito.

De momento vamos bien (creo...)











De repente ¡pam! y no dejo de pensar en mi tía. no dejo de pensar en mi primo.

miércoles 25 de febrero de 2009



Sucede que a veces, las menos, la vida pasa y me deja indiferente.
(Igual que me pasa contigo).
Sucede que a veces las horas se hacen libros
Y me muestran todo lo que nunca aprendí.
Y, a veces, todo se repite en un bucle
Que no me deja ignorante de nada ni de nadie.
Sucede que a veces, las ropas me arropan más de lo debido.
Y no encuentro consuelo ante la pérdida de tu mirada.
Y guardo en mi memoria tu sonrisa como si fuese un secreto
Que jamás revelaría por puro egoísmo.
Sucede que a veces, me pienso otros
Y luego el espejo me busca y me empuja por la terraza
Y me hace mirar hacia arriba mientras caigo, y sé
Que mentirme, que mentirte, que mentirles, no sirve de nada.
Sucede que a veces, camino bajo la lluvia
Y enfermo de frío y de caos y de niebla.
Y corro a buscarte con los semáforos en rojo, sólo para
Que me dejes dormir entre tus brazos.
Sucede que a veces, estamos tan acostumbrados
A que la vida nos deje indiferentes,
A que nunca me cuentes tus secretos,
A enfermar y no encontrar más cura que el tiempo,
A dormir desnudos y a solas y rotos,

Y rotos.

martes 24 de febrero de 2009









que rollo retocar fotos por obligación

(no, en realidad me encanta)

domingo 22 de febrero de 2009

Que no me mande dios todo lo que soy capaz de soportar


Mi tía le preguntó a mi otra tía qué iba a hacer con todas sus cosas cuando le dijeron que su hijo, veinticinco años, iba a morir en menos de veinticuatro horas.

-¿por qué me estás quitando todas las esperanzas, Pepa?
- ...
- ¿qué me estás diciendo, que mi hijo se va a morir?






y yo buscando maderas en los contenedores del polígono para construir un ataúd. es el elemento principal, indispensable, de la obra. que absurdo todo a veces.

jueves 12 de febrero de 2009

cuatro

Me encanta el punto justo. Tener a alguien que te lea y te comente mola. No voy a decir que tengo un admirador (aún no), pero sí diré que tengo a "alguien" que me lee y me comenta. Y eso está muy muy bien. Porque si yo fuese de esas blogueras con millones de visitas y con billones de comentarios me lo tendría muy creído... y si, por el contrario, nadie, absolutamente nadie, me leyera seguramente pasaría y acabaría por no escribir (por escribir menos, claro). Sin embargo estas conversaciones que nos traemos tu y yo me molan... estamos en el punto justo.

La obra de teatro me harta, sí, pero el proyecto de multimedia cada vez me gusta más. Quién diría que flash iba a ser tan divertido... lo que pasa es que tardamos en pillarle el punto. Eso de quedarte mirando a la pantalla cuatro horas sin saber qué hacer para luego meterte a jugar al gold strike no motiva nada... Pero cuando te empiezan a salir cosicas es super guay. Estoy deseando llegar mañana a clase para seguir... y eso no puede ser bueno.

El martes quedé con Nene y Wo para empezar a escribir el corto. Al salir de clase decidimos que, ya que estábamos, podíamos hacer té de maría... por probar... "vale, compra leche que yo no tengo" ... ... ... cuando llevábamos dos vasitos cada uno decidimos que pasando del corto, que la idea era muy buena pero el guión era demasiado difícil de escribir (ya hemos retomado el proyecto, evidentemente...) y nos dedicamos a reírnos mucho muchísimo. Luego Wo se fue y Nene y yo seguimos riéndonos mucho muchísimo.... Me encantan los días así... y las noches de después, cuando sueñas cosas rarísimas (como intentar meter la cabeza entre las piernas de Rot... en horas de clase) y las mañanas del día siguiente... cuando aún te dura un poquito el ciego (y no puedes parar de reír cuando ves a Nene llegar con la moto).


¿no están pasando demasiado rápido estos días? es como... si antes el tiempo hubiese pasado demasiado lento y ahora tenemos que ir más rápido para que no se nos alargue el año... pero no sé, es que yo tengo la sensación de que la primavera ya está aquí... y de que mi cumpleaños es ya mismo... otra vez.

martes 10 de febrero de 2009

martillos y obras de teatro. necesitaba desahogarme

Hace una semana doblamos un martillo. Montando la escenografía de la obra, un compañero, que debe pesar sesenta y pocos kilos, dobló un martillo sacando un clavo.
Se lo devolvimos al conserje, porque el martillo era del centro, y le explicamos lo que ha pasado. Al día siguiente nos viene el mismo conserje en el recreo y nos dice que el martillo hay que pagarlo porque estábamos haciendo mal uso del material. Nos quedamos un poco locos, primero porque evidentemente era un martillo de mierda y segundo porque presupongan que ha sido por uso indebido, aunque ya explicamos cómo fue. WTF. Vamos a hablar con la profesora de escénica, que además es nuestra tutora y le contamos lo que nos han dicho. Nos dice que ella hablará con Ana, la directora, que no nos preocupemos... me coje a mi y me dice al oído que pasando, que la gente se vuelve loca enseguida, que si hay que comprar un martillo se compra en los chinos. Yo le digo que lo de comprar o no el martillo es lo de menos, que lo fuerte es que den por hecho que estábamos haciendo el cafre.

Bien. Ayer estábamos ensayando y llega la profesora. Que lo del martillo... que ha hablado con Ana pero que Ana quiere hablar con nosotros. Me mira y me dice que le preguntó qué grupo era y le dijo "el que dirige imantada". Pongo cara de "ya me estáis jodiendo un poco con el puto martillo". Todo mi grupo se alarma, que es increíble que nos hagan perder el tiempo, que están super ofendidos... bla bla bla... Les digo que nada, se va a hablar y punto.
Vamos al despacho de la directora un encargado de escenografía, el del martillo y yo. Nos sienta a los tres delante de la mesa, como castigados y nos pide explicaciones. No puedo evitar sonreír. A la gente se le va muchísimo la olla.
Después de decirle y explicarle cien veces que fue sacando un clavo, que no hacíamos mal uso, después de que nos interrogara sobre qué herramientas estábamos utilizando, y después de darle vueltas a lo mismo durante casi quince minutos, nos dice: "os tengo que creer... pero es que no entiendo que el martillo se doble sacando un clavo". Contestamos los tres a la vez: "Nosotros tampoco". Le digo, además, que aunque estuviésemos haciendo el cafre con el martillo, ¿qué es hacer el cafre con un martillo? ¿cómo se rompe un martillo? ¿dándole martillazos a las cosas? es que los martillos son para eso, y si se dobla es que no podía ser muy bueno. La directora me mira en plan "ya sé que tengo que hablar contigo".
Parece que está medio aclarado, y entonces empieza diciendo que es que ahí pasan cosas todos los días, que la gente es muy déspota, que la verdad es que nosotros somos un grupo emprendedor, con talante, con iniciativa, trabajador... y demás morralla. Entonces, nos suelta que agradece que hayamos ido a dar la cara y que hará la vista gorda. Miro a mis compañeros y los muy pavos asienten con la cabeza. Esto ya no, ya me estás jodiendo más de la cuenta... "Mira, de verdad, con todo el respeto... no nos tienes que agradecer nada, porque no estamos dando la cara, porque no estábamos haciendo nada malo. Hacemos un buen uso del material, somos responsables de nuestro trabajo aunque estemos estudiando. Y lo de hacer la vista gorda igual, porque no hay nada que no ver ni que ocultar. Si no hemos venido antes es porque sinceramente no sabíamos que había que venir a ti a contártelo. El conserje nos dejo el martillo y al conserje se lo explicamos todo, pero no puede ser que penséis mal de nosotros desde el principio". Y quise añadir "y me dejáis de tonterías, que se os va la olla"

... pero no.


Y cuando llegué, después de más de doce horas... me tuve que pelear con telefónica. Vuelvo a robar internet de algún vecino. gracias (aunque sólo tengo conexión a veces...)

jueves 5 de febrero de 2009

quizá ya sea hora..

Lo reconozco. Llevo veinte minutos en casa y ya me aburro. Quizá por eso actualizo. Me encantaría tener que salir a comprar la cena de esta noche, pero tengo de todo... O poder quedar con Yu, pero mañana tiene examen. Íbamos a quedar para hablar de un nuevo proyecto... un corto (si, a pesar de la puta obra de teatro, del cd multimedia y de los tres trabajos de economía... ¿economía? que rollo) pero al final no hemos quedado. mejor. hoy no estoy para cortos. no sé por qué.


Han pasado muchas cosas... un viaje a Elche de fin de semana. Mis abuelos se mudan y mi madre fue una semana a echar una mano. Salir el viernes de clase, comer en el coche, cenar en Murcia, almorzar en Elche... y desayunar en el coche el domingo. A modo de herencia anticipada, mi abuelo me regaló su cámara de fotos. Una minolta SrT101. Una pasada.
La compró hace treinta y cuatro años y funciona de maravilla, con carrete, claro, pero mejor... a mí el mundo analógico me tiene enamorada, y siempre será así. Tengo, además, un gran angular y un teleobjetivo... flash, disparador automático, un parasol... y todo en una funda de cuero enorme y preciosa.
La próxima exposición usaré sólo las fotos que haga con ella. (Iba a poner que mi abuelo se lo merece, pero aparte de que es un poco cursi, es demasiado poco...)


También pasó mi cumpleaños. Veintiuno me parece una edad bastante buena por infinitos motivos... Veintiuno. Me siento super grande.

Veintiuno y tres días. Hiper grande.


Con veintiún años tengo la boca seca, aunque me beba cinco litros de agua al día, aunque me llene los labios de cacao.
Con veintiún años me tapo con mi nueva manta-carta de ajuste y escucho vinilos en mi nuevo giradiscos.
Con veintiún años veo mejor porque también tengo gafas nuevas.
Y, además, me aburro si estoy en casa (aunque llueva y estemos en alerta naranja, a pesar de los tornados...)